La historia de Industrias San Miguel (ISM) muestra cómo identificar oportunidades, adaptarse a las dificultades y tomar decisiones en momentos de incertidumbre puede marcar el rumbo de un negocio. Estos fueron algunos de los aprendizajes que compartieron sus fundadores, Jorge Añaños y Tania Alcázar, durante una charla del programa Mejorando Mi Bodega, en la que también participó Percy Marquina, entonces director de Centrum PUCP.
El encuentro cerró la primera fase de talleres del programa y permitió conocer los inicios de ISM, los obstáculos que enfrentó la familia Añaños-Alcázar y las decisiones que contribuyeron al desarrollo de la empresa. Sus experiencias ofrecieron a los bodegueros y emprendedores ejemplos sobre cómo reconocer oportunidades, administrar los recursos y perseverar frente a los desafíos.
Los inicios de ISM: emprender en un contexto difícil
Jorge Añaños relató que la historia de Industrias San Miguel comenzó en 1984, en San Miguel, Ayacucho, en un contexto marcado por la violencia terrorista, la inestabilidad económica y las dificultades que atravesaban muchas familias peruanas.
Desde pequeños, los integrantes de la familia Añaños-Alcázar habían participado en labores agrícolas y en la comercialización de productos. Esa experiencia les permitió desarrollar habilidades de negociación y ventas, además de aprender a reconocer las necesidades del mercado.
Cuando la situación de violencia obligó a la familia a dejar el fundo, Jorge Añaños y Tania Alcázar buscaron nuevas alternativas para salir adelante. Primero emprendieron una sanguchería, donde ofrecían sándwiches de gran tamaño. Sin embargo, las restricciones de horario y las condiciones de la época limitaron las posibilidades del negocio.
La experiencia les permitió identificar otra oportunidad: la distribución de cerveza. Jorge se encargaba de las ventas y la distribución, mientras Tania Alcázar apoyaba en la administración y las finanzas. Durante esa etapa también comercializaban gaseosas, una actividad que les permitió conocer mejor el mercado de bebidas.
Ese recorrido fue parte del aprendizaje que precedió al desarrollo de ISM: observar el mercado, probar alternativas y ajustar el negocio cuando las condiciones no favorecen el crecimiento.
Tania Alcázar: integrar a la familia y aprovechar los recursos
Durante la charla, Tania Alcázar resaltó la importancia de involucrar a los hijos en los negocios familiares y darles oportunidades para aprender y asumir responsabilidades. Desde su perspectiva, la participación de las nuevas generaciones puede contribuir a la continuidad de una empresa familiar.
También recordó las dificultades que enfrentaron en los primeros años de emprendimiento y cómo la experiencia adquirida en la distribución de cerveza les ayudó a comprender el valor de los recursos disponibles.
Según su relato, el acceso a envases retornables y el conocimiento de la dinámica de distribución fueron elementos que consideraron al desarrollar su negocio de bebidas. La familia también participó en el diseño de las primeras etiquetas.
Esta experiencia permite reconocer una lección útil para los pequeños negocios: aprovechar los conocimientos y recursos disponibles puede ayudar a encontrar soluciones cuando el presupuesto es limitado. Al mismo tiempo, el crecimiento exige adaptar los procesos y desarrollar recursos propios para responder a las necesidades del mercado.
Las crisis como punto de partida para tomar nuevas decisiones
Al responder una pregunta de Percy Marquina sobre los momentos más difíciles de la empresa, Jorge Añaños recordó los desafíos económicos de los años ochenta y noventa, así como las dificultades que surgieron durante el crecimiento del negocio.
Entre los episodios que marcaron los primeros años de ISM estuvieron la inflación y la devaluación, así como las medidas económicas de 1990. En sus inicios, la empresa utilizó botellas de cerveza para envasar sus bebidas, ya que era uno de los recursos disponibles para comenzar sus operaciones. Con el tiempo, la necesidad de contar con envases propios llevó a ISM a desarrollar sus propias botellas, una decisión que acompañó el crecimiento de la empresa.
La experiencia refleja cómo un problema puede llevar a revisar la manera de operar y buscar alternativas. Para los emprendedores, esto significa evaluar los riesgos, anticiparse a los cambios y tomar decisiones que permitan sostener el negocio a largo plazo.
La expansión internacional también exige capacidad de adaptación
Tania Alcázar compartió, además, los retos que enfrentaron al instalar una planta en República Dominicana. La empresa había realizado inversiones considerando un marco de incentivos que, según su testimonio, cambió cuando el proyecto ya estaba avanzado, generando una situación difícil para la operación.
La familia tuvo que afrontar esa incertidumbre y continuar con el desarrollo de la planta en un entorno que también presentaba necesidades de infraestructura, como el acceso a servicios básicos.
El caso expuso otro aprendizaje del recorrido empresarial de ISM: crecer en nuevos mercados requiere adaptarse a las condiciones locales, evaluar los riesgos y mantener la capacidad de respuesta ante cambios inesperados.
La expansión fuera del Perú también formó parte del desarrollo de la marca Kola Real, que ganó presencia en el mercado dominicano. La experiencia compartida durante la charla puso el foco en los desafíos y decisiones que acompañan la instalación de una operación en un nuevo país.
Lecciones de los fundadores de ISM para bodegueros y emprendedores
Al finalizar el encuentro, Jorge Añaños y Tania Alcázar compartieron recomendaciones dirigidas a quienes administran una bodega o buscan desarrollar un negocio propio.
1. Identificar nuevas oportunidades. Jorge Añaños recomendó observar los cambios en las necesidades de los consumidores y mantener una actitud abierta para detectar productos o servicios que puedan tener demanda. Para una bodega, esto implica escuchar a sus clientes y revisar qué productos todavía no encuentran en el establecimiento.
2. Poner a prueba las ideas. Reconocer una oportunidad es solo el primer paso. También es necesario evaluar si resulta viable, conocer los costos y decidir cómo implementarla de acuerdo con los recursos disponibles.
3. Perseverar ante las dificultades. Tania Alcázar destacó la importancia de persistir cuando se presentan obstáculos y de atreverse a llevar a la práctica las oportunidades identificadas, considerando los riesgos que implica cada decisión.
4. Mantener un control estricto del presupuesto. La administración financiera es fundamental para las pequeñas y medianas empresas. Registrar ingresos, gastos y costos permite conocer la situación real del negocio y tomar decisiones con mayor criterio.
Estas recomendaciones conectan la experiencia de los fundadores con desafíos cotidianos de los emprendedores: entender al cliente, administrar los recursos y adaptar el negocio cuando cambian las condiciones del mercado.
Mejorando Mi Bodega comparte experiencias para fortalecer los negocios
La charla «Historia de éxito: ISM» formó parte del programa Mejorando Mi Bodega, una iniciativa de capacitación orientada a compartir conocimientos y experiencias útiles para los bodegueros peruanos.
La participación de los fundadores de ISM permitió abordar el emprendimiento desde la experiencia de una empresa que inició sus actividades en Ayacucho y que, con el tiempo, desarrolló operaciones en otros mercados.
Para los pequeños negocios, conocer estos recorridos puede aportar ideas para identificar oportunidades, fortalecer la gestión y afrontar los retos propios de cada etapa empresarial. El aprendizaje central es que emprender no depende únicamente de encontrar una buena idea, sino también de saber adaptarla, administrar los recursos y tomar decisiones frente a la incertidumbre.




